ACEPTACIÓN: Acepta la Voluntad del Padre que está en los cielos y que solo desea lo mejor para ti. Siempre y únicamente, aunque no siempre lo entiendas. Él sabe mejor que tu lo que te conviene. Aunque tu quieras golosinas y comida basura, Él quiere darte lo mejor, el mejor alimento, el que es bueno para tu salud.
CONFIANZA: Cuando te levantas cada mañana sabiendo que todo está en las manos de Dios y que Él te ama con un amor infinito, mayor que el que tu madre te haya podido tener y muy superior al que tu mismo te tienes. Esta confianza no tiene igual en el mundo. Nada, absolutamente nada, se equipara a la Paz que da el saber que el Dueño y Señor del universo, está pendiente de ti en cada momento, incluso cuando duermes, y que te cuida y te protege.
GRATITUD: Agradece cada pequeña cosa que de normal das por hecho: la comida, el oxígeno, el agua, el sol, los latidos de tu corazón, la lluvia,los sonidos, los colores, el suelo por el que caminas, las nubes. Gratitud = alegria.
Dale una oportunidad a esta formula maravillosa hoy mismo, en este mismo momento y empieza a disfrutar de una vida llena de sentido, valor y propósito.

